ETIQUETADO

Todos los productos envasados deben llevar etiquetas, que se regulan por normas de la Unión Europea. En ellas debe aparecer:

  • La denominación: qué es el producto.
  • Los ingredientes: deben aparecer en orden decreciente, es decir, el más abundante el primero y así sucesivamente.
  • La cantidad.
  • Fecha de consumo: Si el alimento tiene “fecha de caducidad” no se podrá tomar después de esa fecha, ya que podría causar problemas de salud; mientras que si lo que se especifica es la “fecha de consumo preferente”, quiere decir que su consumo no es perjudicial, pero las características organolépticas (textura, olor...) pueden estar alteradas.
  • Cómo se debe conservar y cómo se debe usar.
  • El número de lote.
  • Quién lo ha fabricado y dónde.
  • Grado alcohólico, si procede.

Todos los datos anteriores deben figurar en todas las etiquetas, pero aparte pueden aparecer datos sobre la composición en nutrientes del producto.

Este etiquetado sobre propiedades nutritivas será obligatorio cuando en la etiqueta, presentación o publicidad, excluidas las campañas relativas a productos genéricos, se mencione que el producto posee propiedades nutritivas.

La información de la etiqueta se dará en dos grupos:

  • Grupo 1
    • Valor energético.
    • Cantidad de proteínas, hidratos de carbono y grasas.
  • Grupo 2
    • Valor energético
    • Cantidad de proteínas, hidratos de carbono, azúcares, grasas, ácidos grasos saturados, fibra alimentaria y sodio.

Si se quiere incluir almidón, polialcoholes, colesterol, deberá incluir todo lo que indica el grupo 2. En cualquier caso, puede aparecer información sobre el contenido en vitaminas y minerales, si la cantidad significativa supone al menos un 15% de la recomendada por 100 gr.

La información debe darse sobre 100 g. de producto, por 100 ml. o por ración.

Aprende a leer las etiquetas